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Sergio MedVe

SISTEMAS DE CULTIVO

Planta Chile

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Los procesos y operaciones básicas que definen hoy día el sistema de producción de pimiento para pimentón son los siguientes: Labor de desfonde, levantamiento del terreno, labor de cultivador, abonado de fondo, tratamiento herbicida, traillado, corte de la tierra y colocación del plástico, plantación, riegos, escarda, aporcado, abonado de cobertera, tratamientos contra plagas, tratamientos contra enfermedades y recolección.

Hoy día, los cosecheros de pimiento para pimentón pueden optar por distintos sistemas de cultivo, que se caracterizan principalmente por la modalidad de riego elegida y la utilización o no de acolchado plástico negro, Así, combinando ambos factores se distinguen claramente cuatro sistemas de cultivo:

-Riego a manta y acolchado.

-Riego por surcos y caballones sin acolchar.

-Riego localizado y acolchado.

-Riego localizado sin acolchado.

La elección de uno y otro va a acondicionar la aplicación de técnicas culturales específicas, diferenciando la realización de algunos de los procesos de producción y generando variaciones en los costes, rendimientos y rentabilidad de cultivo.

Respecto a su grado de utilización, se observa cierta preferencia de los agricultores por el sistema con acolchado y riego a manta, en detrimento del sistema tradicional por surcos sin acolchado, que esta cayendo en desuso.

Por otra parte, el riego localizado adquiere cierta importancia, especialmente en zonas áridas, por las conocidas ventajas que supone la utilización de este sistema de riego en dichas áreas.

Respecto a la importancia en las alternativas del cultivo, a pesar de que la gama de hortalizas es en general muy amplia, frecuentemente se aprecia la reiteración de un cultivo hortícola en un mismo terreno, con los problemas que ello lleva: disminución de la producción, deterioro de la calidad de la cosecha, etc. Al tratar el agricultor de obtener mejores resultados, incrementa los costes de producción con nuevos tratamientos fitosanitarios, mayor abonado y riego, etc. En el tramo de una curva de rendimientos decrecientes.

Probablemente, el agricultor se mueve bajo criterios económicos, de querer generar mayores ingresos, o de criterios sociales, al intentar tener ocupada la mano de obra disponible. Pero desde un punto de vista agronómico, al menos a corto plazo, no se está dé acuerdo con los criterios anteriores, por lo que surge la necesidad de hacer rotación de cultivos.

Los principios fundamentales de las alternativas de cultivo pueden quedar resumidos en dos aspectos. El primero de ellos nos dice que no seguirá a un cultivo hortícola otro de la misma familia. Con ello se pretende frenar la proliferación de plagas y enfermedades especificas de un cultivo o familia de cultivos, así como evitar la acumulación de toxinas propias de un cultivo, que es una de las causas de la denominada fatiga de suelos, El segundo aconseja que después de una hortaliza de raíz superficial se implante otra con amplio sistema radicular en profundidad, al objeto de buscar la exploración de todas las capas del suelo, intentando no agotar mayoritariamente un elemento nutritivo completo (Molina y Vicente, 1987).

Por lo tanto, respecto al pimiento para pimentón, en la rotación de cultivos debe evitarse los precedentes como la patata, tomate, etc., y en general, todas las solanáceas, mientras que resultan adecuados los cereales y leguminosas (Costa 1984)

A modo de ejemplo ofrecemos varias alternativas bienales, desde el punto de vista agronómico:

Col china, melón-habas,-pigmento pimentonero.

Apio-algodón-lechuga-pimiento pimentonero.


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Chile en seco


LABOR DE DESFONDE

Objetivo:

Esta labor se realiza para mejorar el drenaje, la infiltración del agua en el suelo y la penetración de las raíces. Se pretende romper las capas endurecidas del suelo que presentan dificultades para infiltración del agua de riego y facilitan la pérdida de humedad del mismo durante el tiempo de no cultivo, provocando un aumento de la concentración de sales que se incorporan con el agua de riego y abonado.

Así mismo se pretende facilitar el desarrollo normal de las raíces de las plantas del pimiento, cuya raíz principal es pivotante, alcanzando normalmente los 50cm. De profundidad.

Pronostico:

Es conveniente realizar la labor de desfonde o rotura de las capas inferiores de los suelos aun cuando el terreno sea cultivado normalmente, ya que el endurecimiento de estas capas se produce debido a las labores propias del cultivo, por los pases de las máquinas con los aperos de trabajo y, sobre todo, si se dan labores estando el suelo de cultivo en condiciones de humedad desfavorables.

El suelo de cultivo ha de estar aparentemente seco para que la labor desarrollada por el subsolador sea satisfactoria. Si el suelo presenta una humedad alta la labor realizada no es la adecuada, pues solamente se rompe por donde pasa el apero, perdiéndose el efecto de la reja pasado un cierto tiempo.

El subsolador debe tener una relación perfecta entre la longitud de los brazos de trabajo y la separación de los mismos. A mayor profundidad en la labor de desfonde, se corresponde con una mayor separación entre los brazos.

La fecha en la que se debe desfondar es variable según comarcas. Los agricultores procuran adaptar esta labor a sus medios y a su tiempo, pero siempre con la anterioridad con que sea posible a la fecha de siembra o plantación, Generalmente, esta operación suele realizarse en verano u otoño.

INSUMOS

Primarios: Carburantes.

Estructurales: Tractor de tipo medio equipado con subsolador.

El subsolador, que tiene normalmente de 1 a 3 brazos, posee en la extremidad inferior una reja estrecha que es la que realiza las galerías a una profundidad variable de hasta 70cm. De la superficie del suelo de cultivo. Al mismo tiempo, el borde anterior del brazo corta el suelo y produce un empuje lateral en el terreno para que se rompa y quede ligeramente esponjado. Con esta labor no se producen volteos de tierra, poro sí se producen desmenuzamiento del terreno.


Humanos: Tractorista.

Es conveniente que el trabajador que realiza esta operación tenga experiencia en la misma, pues de ello depende muchas veces el buen acabado de ella.

PROCESO

La tierra se labra con el subsolador a una profundidad no inferior a los 50 cm.

Dando lugar a una mejor aireación de aquella y dejándola preparada para recibir el abonado de fondo.

Aunque esta labor no se haga patente a simple vista en la superficie del terreno de cultivo, el esfuerzo de tiro necesario que se requiere para llevarla a efecto a la profundidad a que se realiza es muy considerable, ya que las acciones mecánicas a las que se somete el suelo son muy intensas.

Cuando se está realizando la labor de desfonde en un suelo de cultivo, se debe procurar que la rueda del tractor no pase muy próxima al surco que se hizo en la vuelta anterior, pues se corre el riesgo de cerrar o taponear la abertura practicada con el brazo del subsolador, La distancia mínima debe ser de unos treinta centímetros.

RETRAL

También se dispone de subsoladores vibrantes que, accionados por una toma de fuerza, reducen el esfuerzo necesario para el desplazamiento de los brazos en más de un 30%, pero la potencia total consumida entre la toma de fuerza y la barra es algo superior en este tipo de subsoladores.

Cuando se trata de rastrojos de cereales, si se queman éstos se destruye la materia orgánica y el humus, por lo que es preferible enterrar los rastrojos con la adición de abonos nitrogenados y fosforados, con una aportación aproximada de 25kg. de fósforo por ha. Así, la descomposición de pajas raíces en humus se ve facilitada, puesto que se corrige el desequilibrio de los rastrojos en la relación carbono-nitrógeno.

En las comarcas azotadas por vientos y sometidas a las acciones de arrastres por las aguas de las lluvias, es preferible dejar los rastrojos hasta la época de la preparación del terreno para el cultivo del pimiento el mayor tiempo posible. De esta forma se pueden minimizar los efectos nocivos que producen estos fenómenos erosionantes.

Cuando el terreno no esté excesivamente compactado en profundidad, será suficiente aplicar una labor de vertedera a una profundidad de 30cm. Trabajo que describimos más adelante.

LEVANTAMIENTO DEL TERRENO

Objetivo

Conseguir un esponjamiento del suelo de cultivo, con un aumento del volumen poroso del mismo, para que de esta forma resulte más fácil la penetración del aire o del agua de riego. Así mismo se pretende moler la capa superior del suelo de cultivo y prepararlo para la siembra o la plantación. Con esta labor se destruyen restos de la cosecha anterior, así como las malas hierbas. Para su realización se emplea, generalmente, el arado de vertedera, que facilita el troceado de restos de planta y de vegetación y el enterramiento de las mismas con la labor.

Pronóstico

Con la destrucción de los restos de la cosecha anterior y las malas hierbas mediante una labor como ésta, puede dificultarse el desarrollo radicular, según han comprobado algunos autores, sobre todo si se trata de cereales. No se ha probado que el resultado anterior produzca en los cultivos hortícolas, en los que se supone que realiza un efecto mejorador del suelo, preferible, al menos a corto plazo, a la acción que producen los rastrojos que se queman. En la realización de esta labor, pueden aparecer dificultades si la cosecha anterior no llega a recolectarse por completo y quedan muchos restos vegetales sobre el terreno.

Cuando el suelo de cultivo ha pasado varios años sin recibir labores ni cosechar ningún producto de tipo vegetal, también pueden presentarse dificultades para la realización de esta labor. Además, estos terrenos suelen ser invadidos por las malas hierbas, siendo preferible cortarlas y dar la labor al terreno cuando todavía no se han secado los restos vegetales por completo.

La fecha de levantar la tierra es variable, dependiendo siempre de las condiciones climáticas y del tiempo de implantación de cultivo, aunque suele realizarse en el verano o en el otoño, a continuación de la labor de desfondado, cuando ésta es necesaria.

Suele emplearse en aplicar esta labor alrededor de 9 horas/ha.


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